Samâ, que literalmente significa audición, escuchar, en la terminología sufí designa la audición espiritual, y más particularmente la audición de música para alcanzar un estado de gracia o éxtasis acercándose a Dios, o según una frase común, para nutrir el alma. Se trata pues de una tradición de concierto místico, de escucha espiritual de música y canciones, de forma más o menos ritualizada.Las palabras de los antiguos sufíes arrojan luz sobre los fenómenos y estados de conciencia que aún experimentan los derviches. Los mitos, símbolos y representaciones que emergen de ellos no han perdido nada de su fuerza y todavía aparecen hoy en las palabras de los místicos, ya sean transmitidos por esas obras antiguas u oralmente, o porque los encontraron naturalmente en sus experiencias internas. En este sentido, la audición musical puede constituir, más allá de sus matices culturales, una experiencia universal.Esta obra está dirigida tanto a especialistas como al público ilustrado que desee adentrarse en el corazón del misterio de la música. La presentación y el comentario de los textos clásicos del sufismo se basan en la experiencia de las tradiciones musicales sagradas del Medio Oriente, que el autor ha encontrado y practicado durante mucho tiempo. 10